En una reveladora investigación realizada en Suecia y publicada en The Lancet Oncology a principios de agosto, se ha explorado el potencial de la Inteligencia Artificial (IA) para reducir la carga de trabajo de los radiólogos en la detección del cáncer de mama. Aunque es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas, los primeros datos muestran resultados prometedores.
El estudio involucró a alrededor de 80 mil mujeres que fueron divididas en dos grupos de tamaño similar. Todas se sometieron a mamografías, pero el enfoque difería. Un grupo fue evaluado de manera convencional por dos radiólogos independientes, mientras que el segundo grupo tuvo sus datos examinados primero por una IA y luego por un único radiólogo.
¿Qué potencial beneficio tiene la IA para los radiólogos?
La adopción de esta tecnología podría llevar a una reducción significativa en la carga de trabajo de los radiólogos, ya que el enfoque basado en inteligencia artificial requiere únicamente la intervención de un radiólogo. Los resultados iniciales son prometedores, ya que las pruebas de detección juegan un papel crucial en la lucha contra el cáncer de mama. A pesar de estos hallazgos, los expertos recalcan que aún es temprano para afirmar que la IA está lista para su implementación total en la detección de mamografías.
Aunque la IA muestra potencial, la validez de su uso será comparada en los próximos años con la doble opinión humana, que hasta ahora ha sido el estándar. Los investigadores planean analizar en el futuro la tasa de cánceres no detectados pero que habrían sido diagnosticados posteriormente.
El estudio no aborda el tema del «sobrediagnóstico», es decir, detectar lesiones que no habrían causado problemas sin tratamiento. Este factor ha sido objeto de debate en políticas de detección generalizada. A pesar de las reservas, cada vez se demuestra más que las pruebas de detección efectivas reducen la mortalidad por cáncer de mama.